Este texto intenta mostrar la confusión desde adentro de una novela…

Marzo 11, 2007 at 5:56 pm (General)

L a   F r a n j a (Novela Post‑LITERAL) 

PREFACIO.[1] La Franja es una estrategia urdida para textualizar una secuencia de pensamientos que sufren la suerte de transformarse en ideas. Aquí y luego (en un portador), recorren el trayecto proyectado para retornar por el recorrido tramado (W‑metamorfosis).El protagonista intuye esta realidad y soporta la sospecha de la vieja visión con su mirada. Siente el irresistible malestar de la revelación. Se rebela y duda del acto. Luego se pregunta: -¿Esto que ocurre me fue “in‑puesto”?.Simultáneamente el protagonista enfrenta otro interrogante (o dos):-¿Continuar vivo es un acto singular de la existencia?…-¿O solo se trata de dar un paso más? Con la inconfundible cadencia de tiro (al blanco) surgen los interrogantes.Luego, otra mirada (del otro protagonista) ve que y como enfoca, cada situación. Los sucesos se muestran articulados mediante una historia imprecisa con un denominador común: la conciencia.La que en definitiva resulta, como siempre, dominado por ella (propiamente) luego de que ocurran los hechos. También, posee la certeza de saber en donde pisa y transita, en donde duerme y camina (ciertamente). En la emergencia actúa con el certero conocimiento que tiene del territorio, o si se quiere, de la franja. Aquel común dominador (no denominador) se activa, desencadena los sucesos del protagonista, y el otro insiste, enajenado y desconociendo (única/mente) aquel terreno.

¿Se es agraciado por esta gracia?

El supuesto viaje, entre tanto, remite a una convivencia con las distintas visiones de sus semejantes, con quién(es) debe y está obligado a compartir. Sin embargo, desalmado y hambriento, se impone descubrir la causa (del viaje).También es cierto que resultó un hallazgo (para quién como bricoleur[2], logró que este texto exista).

Quién siempre dijo:…

-No encontrar nada que encontrar antes que la búsqueda se inicie. Por fin, solo el territorio está a la vista. En principio, solo se cuentan acontecimientos que poseen un territorio donde ocurren, esa franja.


[1]...”PROLOGO QUE CREE SABER ALGO, NO DE LA NOVELA, QUE ESTO NO SE LE PERMITE, SINO DE LA DOCTRINA DE ARTE.La tentativa estética presente es una provocación a la escuela realista, un programa total de desacreditamiento de la verdad o realidad de lo que cuenta la novela, y solo la sujeción a la verdad del Arte, intrínseca, incondicionada, auto‑autenticada. El desafío que persigo a la Verosimilitud, el deforme intruso del Arte, la Autenticidad  ‑está en el Arte, hace el absurdo de quién se acoge al Ensueño y lo quiere Real‑ culmina en el uso de las incongruencias, hasta olvidar la identidad de los personajes, su continuidad, la ordenación temporal, efectos antes de las causas, etcétera, por lo que invito al lector a no detenerse a desenredar absurdos, cohonestar contradicciones, sino que siga el cauce de arrastre emocional que la lectura vaya promoviendo minúsculamente en él.Hay en mi intento varias ideas probablemente originales; me interesa aquí la de método: busco distraer al lector por momentos, opresivamente, cuando deseo impresionarlo para la sutileza emocional que necesito engendrar en él, pequeñas impresiones que concurran al propósito emocional de conjunto de obtener en él un estado único final y general que incida su sensibilidad sorpresivamente cuando no está en guardia y en conciencia de hallarse ante un plan literario y no espera, ni advierte luego, haber sido conquistado.Hay un lector con el cual no puedo conciliarme, el que quiere lo que han codiciado para su descrédito todos los novelistas, lo que le dan estos a ese lector: la Alucinación. Yo quiero que el lector sepa siempre que está leyendo una novela y no viendo un vivir, no presenciando “vida”. En el momento en que el lector caiga en la Alucinación, ignominia del Arte, yo he perdido, no ganado un lector. Lo que yo quiero es muy otra cosa, es ganarlo a él de personaje, es d ecir, que por un instante crea él mismo no vivir. Esta es la emoción que me debe agradecer y que nadie pensó procurarle.”...(Macedonio Fernandez)  

[2]...”El bricoleur es quien hace reparaciones domesticas, un artesano menor que conoce algo de muchos oficios pero no es especialista en nada, es capaz de trabajos menudos e invenciones caseras. Su taller es un deposito de cosas inservibles pero que podrán ser útiles un día. No desperdicia, no cuenta con instrumentos refinados ni repara según los planos precisos de un ingeniero. Pero se las arregla para salir del paso con su ingenio y su sentido práctico. De esta manera, el bricoleur es, para Jacob, aquel que de una vieja rueda de coche hace un ventilador, de una mesa rota una sombrilla. Este tipo de manipulación no difiere de lo que hace la evolución cuando produce una ala a partir de una pata, o parte del órgano auditivo a partir de un fragmento de mandíbulas [...]. La evolución actúa como un bricoleur que durante millones de años modificara lentamente su obra, retocándola sin cesar, cortando aquí, agregando por allá, aprovechando todas las ocasiones para ajustar, transformar, crear”.(Victor Masshu).

 

PRIMERA PARTE/ III FAZ  ————————–Con el andar, y desde el principio, los pasos siempre dejaron huellas. Luego, alguien revisó los rastros en un intento por reconocer al autor, y al acabar, supuestamente con aquella duda, configuró (sin saberlo) un saber inicial.Con el transcurso del tiempo la actividad de rastrear huellas se convirtió en una profesión de gran prestigio. Después, sobrevino una ambición desmedida y numerosos rastreadores acrecentaron la búsqueda, la que a pesar de la intensidad desplegada quedó inconclusa (sinfín). Y hasta hoy, no se ha conocido al autor de aquella huella (la primera). Los viejos rastros lo confirman paso a paso y no por eso resulta imposible un conocimiento total y definitivo. Hoy por hoy, eso da hoy. Lo que queda dicho a propósito del autor de los rastros y del rastreador que los investiga. Es más, todavía son recordados los inconvenientes sobrevenidos por las huellas inventadas (a raudales). Y a los innumerables rastros reales se agregaron los instalados artificialmente. Y entonces se mezclaron hasta complicar la gesta por develar la incógnita, si es que hubo (incógnita) in/gesta.Inaudita e intempestivamente emergió a la superficie la constante constatación de que /al conocer lo conocido se conocerá/.Amanece otra vez. El clima y el tiempo (unidos por el paisaje) son los tópicos en las conversaciones del nuevo día. Aquellas acciones orales que forman parte del mecanismo con que funciona el conocimiento de (y) la verdad. El viejo impulso de saber la vieja verdad, la verdadera, la deseada. A veces tan pagada o irredenta, y desde siempre, el eterno punto de partida o de llegada, y de-nada. En fin y por fin. Acabar de una vez por todas con los viejos y ancestrales misterios.Entonces llegó el cartero con un sobre blanco. Doble largo y de papel doblado. Abierto, sacó una hoja escrita con letra cursiva inglesa, muy prolija y datada bastante tiempo atrás.

Al leerla, enseguida se percibieron los efectos entre líneas del texto[1]: 

Estoy en pleno desierto, la arena es ardiente durante el día y helada por la noche.Es imposible no recordar el melancólico bienestar del hábitat, el café servido, oloroso y tibiamente iluminado mientras el mantel resbala por entre las piernas.El Desierto es categórico, no carece de precisión alguna, es terminante y limitado. Esta por encima de todo lo que  ingresa a su ámbito (Apeiron).Al escribir esto nadie se ha propuesto ser un extremista, sin embargo, hay soledad y cansancio. Hay mucha imaginación y buenas costumbres. ¡Bah!. En realidad hay un hombre como es la costumbre. Por esta razón (‑es un pensamiento‑) se ha enviado esta carta y como es notorio, no sé sabe quién es Ud.Ahora, algo habrá cambiado en su vida. No cualquiera recibe un mensaje semejante y  se mira de nuevo en el espejo como si nada hubiera pasado. De eso no hay dudas.El contenido de esta carta encadena y carece de sentido ‑preguntarse‑ porque yo y no Ud. Advertirá en ello la estupidez de una pregunta sin respuesta.En nuestro planeta las personas nacen de la naturaleza y se convierten en artefactos. Se puede percibir, fácilmente, como cada uno se autoconstruye con los elementos que toma de la noosfera.El resultado final es simple: humanos autoconstruidos como al principio de la vida. Ahora, solos. Ahora, en grupos asociados y primitivos. Ahora, insertados en concentraciones mayores y complejas. Ahora en la ciudad de Nueva York. Siempre y ahora. Esto es lo aceptado.

Pero, ¿es así?, es que ¿son (las personas) artefactos autoconstruidos?Esto muestra el cúmulo interminable de objetos (palabras) culturales que conforman la vida y obra de los individuos. Esos mojones (las obras) sobreviven a sus autores. Disfrazan el tiempo con la deforme imitación de la eternidad, y además, involucran a los inconcebidos.Sin aquella regla no habría existencia alguna. La muerte es la excepción y por lo tanto, singular.Sin embargo, aquella singularidad es transferida fuera de sí (el regateo). Pero (advertencia), se hace con palabras, con las que luego se dice y se escribe: “la muerte es la regla”.Obviamente, son palabras. Pero nada puede hacerse, y mucho menos, evitar la pregunta: ¿Habrá quienes acatan la existencia eterna del universo? Si así fuera resulta inevitable re‑preguntar(se): ¿Los que viven eternamente se hacen conocer?; y si es así: ¿Develar el misterio es /descubrirse/siendo uno de ellos?. La Carta ha terminado. Redactarla y enviársela era un objetivo. Recibirla y leerla, es su problema.     

Poco después (de leer la carta) decidió discutir su contenido con un buscador de verdades. Sabe que eso no da resultado, es más, no recuerda que alguien llegara a ninguna parte con semejante recurso. Sin embargo la fuerza de la costumbre lo hizo consultar igual, impulsado por el profundo e intenso deseo de develar el misterio (clásica-mente). Luego de algunas averiguaciones y llamadas telefónicas, coordinó el encuentro con Pérez, a quién curiosamente con ese apellido español, le decían el “Alemán”. Creyó recordar lo que siempre decía el “pescado” Piragua (un Paraguayo exilado del alcohol)…-Aquí a Fernández le dicen “el ingles” y a Smith “el gallego”.

Se encontraron en un bar. Aquellos lugares instalados (ex profeso) para esos eventos coloquiales. Llegó con media hora de atraso, y sin pedir disculpas, pidió un café. Habló. Intentó un discurso con lo que tenía in mente. Pensaba hablar con ideas fieles y simétricas a sus palabras. Quiso dar el mensaje. La conversación lateral (como toda charla) empezó referida a un largo periodo fragmentado. Ahí y hoy, eran recuerdos prófugos, como los dichos que se dicen, dicho sea de paso.Escuchó en silencio activo. Abrió el sobrecito de azúcar. Lo echó en el café. Revolvió seis veces y dio cinco sorbos. Lo bebió.Mientras tanto, siguió escuchando. Con gran habilidad y poca gracia pasó los dedos por sus labios (las comisuras). Frotó su calvicie rodeada por una corona de cabellos cortitos y blancos (según la foto).Luego le tocó el turno de hablar. Lo hizo con gran seguridad y apeló a un kit de reflexiones. En primer lugar se refirió al cartel sicoanalítico (y el psicoanálisis[2]).

Luego recordó su liderato en Mataderos. Hasta que es interrumpido con una pregunta sobre el significado del Cartel de Mataderos.

-Estos temas son muy importantes y se necesita (hace bocina con sus manos)/orden, jerarquía y organización/.

-Entiendo.-Es primordial-Entiendo-De lo contrario no habrá quién lo crea. -Claro.-Por eso lo del Cartel Sicoanalista de Mataderos-¿Los Chicago Boy?-No. Igual que Medellín-Parecido -Claro.-En vez de drogas vendemos ideas escritas-Comprendo-Análisis textualizados.-Comprendo-Otras cosas-¿Que otras cosas?-Dichos al oído del otro, o pronósticos con Apocalipsis integrados e intencionados, simples diagnósticos de final abierto. -Que curioso.-Hasta llamados de atención por ahí.-¿Por ahí?-Y por ALA (ríe).-¿Y los usuarios, que dicen?-(entonando el tango)/la gente que es brutal cuando se ensaña/…-Claro-Necesitan y compran (Más distendido y refiriéndose al caso). -Claro.-Aplica el Plan-¿Que plan?-El de la solución.-¿Como?-Es un “bussines Plan” espiritual-¿Y?-Es inevitable, solo necesita escribirse.-¿Inevitable o necesario?-El resultado es la escritura[3] que revela. -¿Y?-Te adueñas-¿De que?-Del secreto-¿De que secreto?-Es un supuesto-Comprendo-Es un sitio ganado-Claro-Es el territorio deseado. (Con cadencia frasística)-Esta época tiene mucha luz. -Es verdad-Todo está muy iluminado-¿Como puede verse?-Los reflejos rebotan en el pavimento mojado -Encandilan -Porque continúan disparando destellos -Para todas partes. Hay dificultades nuevas que son creadas por los focos incandescentes que se instalan a cada paso, en cada lugar, en cualquier parte. A esto, se agregan los parasoles espejados y los reflejos de las interferencias luminosas que convergen en todas las esquinas (se encienden todas las luces). -Es una etapa novedosa[4].-Después de tanta oscuridad-Precisamente.-Sin duda-…inédita[5].-Como sigue-Nos volvemos a encontrar-¿Mañana?-A la misma hora.-¿Aquí?-Aquí-De acuerdo


[1]…”Tú has hecho de Finnegans Wake también esto, y nadie te lo reprocha, al contrario, quizá hayas sido mas fiel que otros a los deseos del autor. Pero ten en cuenta que el autor, que tanto ha sudado para forjar esta inmensa maquina de producir interpretaciones, tiene también el derecho de indicarte recorridos de lectura. No se ha conformado con copiar el listín telefónico, según el cual, gracias a su riqueza de personajes, todos podemos construirnos la Comedia Humana que deseemos, sino que ha preparado con meditado cálculo cada pum, cada cruce de alusiones, y su texto también reclama este acto de respeto. El texto exige que, después de haberlo usado como tu deseabas, también tengas que decir cuando lo has usado y cuando lo has interpretado…” [2]…” ¿Se percibe la personalidad de Clausius en la formulación del segundo principio de la termodinámica?…”.[3]…”Hébert jamás comenzaba un número del Pére Duchêne sin poner algunos “¡mierda!” o algunos “¡carajo!”. Esas groserías no significaban nada, pero señalaban. ¿Que? Una situación revolucionaria. He aquí el ejemplo de una escritura cuya función ya no es sólo comunicar o expresar, sino imponer un más allá del lenguaje que es a la vez la Historia y la posición que se toma frente a ella.No hay lenguaje escrito sin ostentación, y lo que es cierto Pére Duchêne lo es también de la literatura. Ésta también debe señalar algo, distinto de su contenido y de su forma individual, y que es su propio cerco, aquello precisamente por lo que se impone como Literatura. De ahí un conjunto de signos sin relación con la idea, la lengua o el estilo y destinados a definir en el espesor de todos los modos posibles de expresión, la soledad de un lenguaje ritual. Este orden sacro de los Signos escritos propone la Literatura como una institución y evidentemente tiende a abstraerla de la Historia, pues ningún cerco se funda sin una idea de perennidad; pero allí donde se la rechaza, la historia actúa más claramente; por lo que es posible formular una historia del lenguaje literario que no sea una historia de la lengua, ni la de los estilos, sino solamente la historia de los Signos de la Literatura, y se puede descontar que esta historia formal manifieste a su modo, que no es el menos claro, su unión con la Historia profunda.”…  [4]…”En este proceso de construcción de una vía estrecha entre leyes ciegas y acontecimientos arbitrarios, descubrimos que gran parte de nuestro mundo circundante hasta ahora se había “deslizado entre las huellas de la red científica” para retomar una expresión de Whitehead.Discernimos nuevos horizontes, nuevas preguntas, nuevos riesgos. Vivimos un momento privilegiado de la historia…”. Umberto ECO. [5]…”Hay un primer sueño del que se puede salir provisto de un secreto, pero cuando éste es revelado se despierta por segunda vez y aparece lo real: un día menos. ¿Por qué se accede a lo real por la revelación de un secreto? Un sueño que permite descansar en lo real para seguir soñando, un segundo sueño y el retorno de lo real como certidumbre de la muerte del otro.”. German L. GARCIA.

-Traeré lo necesario.-Gracias, sinceramente.-Nos vemosSe levantó sin pagar el café. Se fue.  LOS MINISTROS. (El “Alemán” entregó la Guía identificando a su destinatario). Parece un lugar donde los pensadores dialogan o conversan. Donde se intercambian ideas con discursos sabios, ahí es donde está la Sala Presidencial. En el medio hay una Mesa Ovalada rodeada de sillas de estilo.El piso está alfombrado y las cortinas de voal vuelan sobre largos ventanales.Sobre la mesa hay pocillos de café, de té y también hay jarras brillantes semi‑llenas de agua con sus vasos alrededor.Sentados, pretendiendo solemnes posturas para la deliberación sobada entre si están los miembros del Gabinete.Prestándole atención al grupo de Ministros sé escucha a uno de ellos:(Rigoli relata la entrevista con el “Alemán”, como sé podrá comprobar)-Cuando llegué al bar, para mi sorpresa, Pérez estaba sentado en la misma mesa del día anterior. Leía un manuscrito. A unos pocos pasos de la mesa advirtió mi presencia. Enseguida nos saludamos. Pedimos café. Mientras acomodaba aquellos papeles dijo:‑Bueno, estas son las herramientas necesarias para hacer el trabajo. Es una forma de decir‑dijo.Pensé que decirlo era un claro ejemplo. Luego tomó el folleto.-Es un esqueleto con el modelo que sirve para este caso. Fíjate bien, es un Plan sin contenido. Un envase en donde hay que meter lo que sugieren los titulares impresos. Es la herramienta que te dije. Y no lo olvides, en estos papeles ya esta todo el plan. Hay que escribir y nada más. No te compliques con las palabras y no corrijas nada. Cuando termines me buscas y lo leemos. Entonces volveremos a hablar.Rigoli se pone de pie. Desde el frente de la mesa arroja el compacto folleto que cae en el centro de la mirada de los Ministros.-El “Alemán” me dio esto (el folleto). Quedó sobre la mesa del lado del titulo: “Guía[1] para el desarrollo de un plan espiritual”.No eran más de 20 hojas y la cartilla adherida a la palabra Guía (como una luz en el recuerdo). Los Ministros recorren ese folleto con una rápida y, aparentemente, ansiosa lectura.Rigoli, mientras ellos leen clava su mirada en un hermoso cenicero bizantino, y piensa. Seguirá el esquema abordando las cuestiones sin peros. En fin, como aconsejó el “alemán” Pérez. Continúa reflexionando.Los Ministros siguen concentrados en la lectura del Folleto. Intempestivamente, rompe el silencio y advierte que eso es pernicioso (curiosa/mente)… -Es una Guía que sirve para desarrollar un proyecto. Solo hay que exponer sobre los puntos cuyos títulos están impresos. Rigoli supone, simplemente, que solo es suficiente poner un contenido sincero. Además, al mismo tiempo, sospecha de la eficacia del método, y hasta duda irrefrenablemente que se produzca el resultado prometido. Es incrédulo, en general se resiste a creer que haya alguna solución del misterio y en particular que surja por el solo hecho de que ellos se pronuncien sobre cada uno de los puntos. De “esos” puntos.Rigoli ahora piensa en silencio.-Parece “más” que increíble, y después, “más” que gracioso.Los demás integrantes habían terminado de leer la Guía. Queda la Ruvhinni hojeándolo como una revista de modas. Lo hace con un estilo de peluquera retirada (Había sido peluquera). Sus ademanes y gestos recuerdan a alguien que consulta el prospecto para uso de electrodomésticos (planchas, videos, televisores, destornilladores eléctricos.). El cuadro provoca a todos (ahora el espectáculo) una sonrisa y la sospecha inconfesable de como logró integrar el Ministerio. El silencio rondó unos instantes. Cuando la Ruvhinni deja de hojear la Guía y la reunión comienza nuevamente reorganizándose sola.Rigoli, ahora, con el folleto abierto en primera página.-Nos conviene empezar con esto de una vez por todas.-Estamos de acuerdo (Coro)-Propongo que cada uno diga lo que se le ocurra sobre cada punto y listo.-Estamos de acuerdo (Coro)-Espontáneamente, rápido.-Estamos de acuerdo (Coro)Mirando a todos por encima de sus anteojos mientras todos en unánime gesto consienten.-Por lo pronto diré sobre la “Introducción”(a) Se detiene y dice de memoria:-Debo destacar que el Índice del presente Manual puede servir como una guía o referencia para cumplimentar cualquier Plan, pero más debo recalcar, que todo Proyecto Espiritual es diferente, como lo son las ideas o misterios que se presentan, y por ello, puede no ser necesario desarrollar todos los puntos u otorgar un peso diferente a cada uno.(Mira con atención el listado de títulos).Curiosamente el primer punto exige un “Resumen Ejecutivo”. Rigoli, en verdad, puede percibir eso con los sentidos, con ambos. El dice que debe pensar en un espacio, y luego, comprimir ahí algo que no está (resumirlo). Luego, en el lugar pensado, se jerarquiza la acción (ejecutada). Esto permite a Rigoli decir que ha convertido ese contenido en una “ejecución resumida”. La segunda Secretaria que toma nota de los dichos de Rigoli, interrumpe aquel delirio.  -Si se me permite un comentario.-Estamos de acuerdo (Coro)Ahora a Rigoli.-Es notable escucharlo hablar técnicamente-Gracias Marina-Pero lo suyo suena “mecanimicoso”.-¿Que es eso? (Coro)-El mecanismo mentiroso del pecado.-Estamos de acuerdo (Coro)-Ud. está pensando en la gran cosa espiritual-Por supuesto-Y así-Y, si-“In creyendo” sin querer-Que me dice-Que así empieza manoseándose los conceptos de su propia existencia-Me está acusando-No-Estamos de acuerdo (Coro)-Ud. olfatea el éter humeante de su vida-Que mal gusto-Ud. deja de aspirar el espíritu de los otros-Por favor-Después, lo de siempre -¿Después de que?-Caminar sobre la sangre coagulada y vomitar las cosas amadas-Estamos de acuerdo Marina (Coro y así se llama esta Secretaria). -No quiero escuchar más sandeces-Sin embargo, no hice ninguna trascripción y tampoco tomé nota oficial de lo que dije.-Es lo mejor que pudo hacer-Píense Rigoli, píenselo.-Estamos de acuerdo (Coro)Mirando al que sigue. -Ahora debe continuar el siguiente.Se trata de Galloso. Tiene el folleto en su mano y está ruborizado debido al ensueño permanente que padece y en el que cree estar viendo a su interlocutor (de turno) desnudo.-Bien, (mirando en el folleto) creo que el punto sobre el que me voy a pronunciar, a ver, -dice “Naturaleza del Proyecto”…-Estamos de acuerdo (Coro)-Me pregunto-y que se responda (Coro)-¿Cómo encontrar en el mundo natural un artefacto construido por seres humanos?-Eso nos preguntamos (Coro)-La jungla está por eso separada de la ciudad-Estamos de acuerdo (Coro)-Nadie que camina por la calle está regresando de la selva-Nadie señor (Coro)-¿Cabe preguntarse si es posible hacer de la naturaleza un proyecto?-No cabe señor (coro)-¿Alguien pudo planear la existencia de la naturaleza?-¿Hacerla después señor? (Coro) -Mucho más-Mantenerla señor (Coro)-Regarla, por ejemplo-Reglarla también, señor (Coro)-¿Que decir acerca de esto?-Nada señor (Coro)-Al parecer hay un comienzo que no es casual ni causal. -¿Hay un comienzo señor? (Coro)-Hay un mojón-Algo hay señor (Coro)-Pero y ¿cómo se empieza?Risas, nada másLuego se produce el silencio espontáneo y el recuerdo colectivo que padecen los Ministros de la carta con aquel problema que existía, existe y existirá (b). La Secretaria Marina señala al Ministro Cantilo con su dedo índice y luego lo invita a hablar. Aunque este continua hojeando nerviosamente el folleto.(Hojea más)-El punto es-¿Cual es? (Coro)-…es: “Presentar el servicio que se va a inventar”-Preséntelo señor (Coro)-Bien, (inspirado y consistente) considero el tema insinuado como avance impetuoso-Bravo (Coro)-Por decirlo antiguamente… es todo un trayecto.-¿Hacia donde?-Temo que se parezca así mismo-Estamos de acuerdo (Coro)Risueñamente.-Me recuerda a una orden desaforada que propone un lavado de ideas. -Las ideas no se lavan (Coro)-Está claro, pero permitan que lo diga así-Si las ideas no son lavadas, dígalo (Coro)-La propuesta consiste en tener escrito lo que se iba a escribir y disimular que estaba escrito-Estamos de acuerdo (Coro)-Resulta ser una extensión por donde eso va a ocurrir.-Por donde vaya a decirlo (Coro)-Por donde vaya a escribirse-¿Por quedar develado? (Coro)-Si, claro.-¿Por que va a quedar dicho? (Coro)-Por que se prometió decirlo-Estamos de acuerdo (Coro)Mientras mira a cada participante (uno por uno) con el relámpago de la primitiva intuición. Es descarte.-Al menos señalo la existencia de algo imposible de ocultar.-Estamos de acuerdo (Coro)-No sé si eso es suficiente para aclarar el punto-No sabemos (Coro)-Pero es suficiente para dispensarme de la zaga-Estamos de acuerdo (Coro)-Si así fuera-Así es (Coro)-Existe un lugar donde todo debe inevitablemente pasar por ahí. -Es la franja señor (Coro) -Es un espacio claro, definido, real, dentro de otro mayor (el resto del mundo). -Diganos señor (Coro)-Es ahí donde las cuestiones son puestas y signadas-Asignado señor (coro)-Creando ese misterio no revelado al mundo. -Que es sordo y es mudo (Coro)-Pero develado como La Franja (Arroja el folleto hacia su costado derecho con gesto de satisfacción y alivio). Todos miran sin atreverse a tomar el texto para continuar el juego. Este se había organizado espontáneamente y sin planificación alguna. Lo de siempre ¡Bah! No obstante están obligados a seguir exponiéndose con los puntos de aquella GUIA.Rigoli de un flash lee el titulo siguiente [“Señalar los enfoques específicos del mismo”]Mirando al Ministro Larrotonto le alcanza el folleto.-Ud. es el que sigue. Lo escuchamos.Larrotonto había hecho muchas maniobras para evitar ese compromiso pero cayó en su propia trampa y terminó, como luego se verá, exponiendo sobre dos temas. En fin, el primer titulo parece una imposición disfrazada de denuncia y amenaza. Apunta con precisión a lo medular mientras lo desnuda fríamente tratando de ganar tiempo.Además y por las dudas, recuérdese que el titulo indicado por Rigoli se ofrece al mundo como algo último simulando que es solo para enfocarlo. Esto abre una sospecha escalofriante ya que intenta aproximarse al mas allá con una simple instrucción. Pero la exageración entraña una extensión impensada. -Si señores-Si señor (Coro)-Esa simple instrucción recuerda el holocausto (golpeando la mesa)-Si señor (Coro)-¿Porque ahora?-¿Porqué? (Coro)-¿Por la Patria?-No sabemos (Coro) Eufórico, Larrotonto pasó al punto “Resaltar los aspectos innovadores” y con el mismo tono siguió el discurso. -Entonces los aspectos innovadores pueden ser dichos antes que la cuestión central se haya creado. -¿Entonces como es? (Coro)-Entonces, una vez creada aquella, estos…-Los aspectos innovadores (coro)-Van a coincidir con la cuestión central-La Central señor (coro)-Bien, la cuestión creada ahora-La Cuestión y listo, señor (Coro)-¿Como?-Y listo, chau (coro)-No comprenden-Chau che (Coro)-Si existe el tiempo por ejemplo Se escucha la voz de Magaldi entre el raspado de la púa, diciendo:...”silencio en la noche, ya todo está en calma, el músculo duerme y la ambición descansa…”.

Todos aplauden a Larrotonto que agradece haciendo con su cabeza reverencias de más.Quizás un número exagerado de veces.


[1]…” Mi abuela ‑que no era tuerta‑ me decía:”Las mujeres cuestan demasiado trabajo o no valen la pena. ¡Puebla tu sueño con las que te gusten y serán tuyas mientras descansas!”.“No te limpies los dientes, por lo menos, con los sexos usados. Rehuye, dentro de lo posible, las enfermedades venéreas, pero si alguna vez necesitas optar entre un premio a la virtud y la sífilis, no trepides un solo instante: ¡El mercurio es mucho menos pesado que la abstinencia!”.“Cuando unas nalgas te sonrían, no lo confíes ni a los gatos. Recuerda que nunca encontraras un sitio mejor donde meter la lengua que tu propio bolsillo, y que te vale más un sexo en la mano que cien volando”.Pero a mi abuela le gustaba contradecirse, y después de pedirme que le buscase los anteojos que tenia sobre la frente, agregaba con voz de daguerrotipo:“La vida ‑te lo digo por experiencia‑ es un largo embrutecimiento. Ya ves en el estado y en el estilo en que se encuentra tu propia abuela. ¡Si no fuese por la esperanza de ver un poco mejor después de muerta!…“La costumbre nos teje, diariamente, una telaraña en las pupilas. Poco a poco nos aprisiona la sintaxis, el diccionario, y aunque los mosquitos vuelen tocando la corneta, carecemos del coraje de llamarlos arcángeles. Cuando una tía nos lleva de visita, saludamos a todo el mundo, pero tenemos vergüenza de estrecharle la mano al señor gato, y más tarde, al sentir deseos de viajar, tomamos un boleto en una agencia de vapores, en vez de metamorfosear una silla en trasatlántico.”“Por eso ‑aunque me creas completamente chocha‑ nunca me cansaré de repetirte que no debes renunciar ni a tu derecho de renunciar. El dolor de muelas, las estadísticas municipales, la utilización del aserrín, de la viruta y otros desperdicios, pueden proporcionarnos una satisfacción insospechada.Abre los brazos y no te niegues al clarinete, ni a las faltas de ortografía. Confecciónate una nueva virginidad cada cinco minutos y escucha estos consejos como si te los diera una moldura, pues aunque la experiencia sea una enfermedad que ofrece tan poco peligro de contagio, no debes exponerte a que te influencie ni tan siquiera tu sombra.“íLa imitación ha prostituido hasta a los alfileres de corbata!”. Oliverio GIRONDO.

Ruvhinni interrumpe a Larrotonto, por quién no tiene el menor respeto porque nunca entiende lo que este dice. Además, le inflige un “coito verbalis interrumpisterum”, que a la propia Ministro le conviene para disimular su inutilidad en la participación del grupo, en la propia reunión, en la discusión o debate y mucho, pero mucho más, en la obligación de realizar su propia reflexión. La Ministra (y ex/peluquera) insiste y habla.-Seamos prácticos-Seámoslo (Coro)-A ver, a ver…-Veamos (Coro)-Esto ya viene precocinado-Puede ser (Coro)-Si señores (mientras enarbola el folleto)-Es (Coro)-Esto es una montonera de palabras-¿Montonera también? (Coro)-Son cosas envasadas que en lugar de venir adentro de una lata, vienen adentro de esta famosa Guía. 

La otra Secretaria que fue coopera‑alteradora en el cabaret LA ARAÑA (hoy lamentablemente desaparecido) fue reclutada para su actual puesto por la propia Ministra Ruvhinni.-Pero claro-Que dice-La Señora tiene razón-La razón de la Señora (Coro)-Es el orden inevitable-La Razón de su vida (Coro)-El camino del éxito-El éxito (Coro)-La solución buscada-El éxito (Coro)-Señores esto es posta.Ruvhinni aclara su carraspera mientras acomoda sus aplicaciones rubias en la cabellera que luce a pesar de su basta edad. Sostiene a plena cara las complicadas cirugías estéticas aún no resueltas y de cuyas adquisiciones quirúrgicas se dirá más adelante. -Voy a decir algo de prisa pero lo mismo lo diré-Estamos de acuerdo (Coro)-Este punto denominado (leyendo con gran dificultad “Destacar los factores fundamentales de diferenciación”) -Otra oportunidad, otra oportunidad (Coro)-Y es muy difícil-Que lo haga (Coro)-Es encontrar en el almacén de la esquina alguien dispuesto todavía 

Se huele su fuerte aliento a Oporto y/o Vino Moscato, envuelto con aroma al rouge. En tanto la Secretaria 2 interrumpe con aplausos mientras grita.-¡Bravo! ¡Bravo!Ruvhinni mira a los presentes sin mostrar sorpresa por las expresiones de aquella chica. Con el pelo teñido de rojo. Vuelve, con la vista tiesa, al folleto. Continua.-En el siguiente punto encontré más, o mejor dicho mis dificultades para comprender,-Estamos de acuerdo (Coro)-O mejor dicho, que puedo decir-Nada mejor (Coro)-Digo del otro puntoEl punto del folleto reza “Acciones a desarrollar para la protección de la idea”. Levanta su mirada.-Les digo con sinceridad de mujer primero y como ex‑peluquera después-Doblemente sincera (Coro)-Hay un viejo mandato que impera para perpetuar la especie-Antigua reflexión (Coro)-La protección le sirve a todos pero a nadie en particular (con gesto inerte)-Carencias y más carencias (coro)-Digamos que esto no sirve para uno sino hay dos-Y no hay dos sin tres (Coro) 

Ruvhinni afina su voz para un discurso de mujer (sintoniza a Evita).-¿Saber hacerlo puede proteger una idea (femenina, además) si hay que desproteger la primero?Rigoli se pasa la mano por la frente y toma el folleto con firmeza y determinación. Se muestra molesto por los dichos de la Ministra Rulinni. Esto está cobrando una importancia que no se condice con los puntos leídos en la primera lectura. Con el pretexto de superar esa confusión parcial señaló el punto siguiente y leyó en voz alta:… “El  Mercado y cual es nuestro interesado potencial”. Sin embargo es imposible saber quién puede ser el interesado ya que sus datos pertenecen al misterio. Rigoli mira a  los presentes.-Si se pudiera conocer quienes son-Sabríamos quien es (Coro)-Y podríamos contarlos-Habría que hacerlo (Coro)-Sin lugar a dudas torcería el desarrollo del Plan mismo.La Secretaria 1. Inusual en una dama, dice.-¿De que estamos hablando?-Estamos de acuerdo (Coro)-Si se acepta que la Carta plantea la imposibilidad de morir, debe aceptarse la atracción fatal que este misterio tiene para un mortal. Mira a todos en silencio.-Es un atractor (Coro)-Es así o debería serlo.-Así debería ser (Coro)-Aunque no pueda evitarse la propia muerte es inevitable que se quiera saber-Conocer los rastros (Coro)-¿Porque alguien no muere? -¿Hay alguien que no haya muerto?Rigoli fascinado por las palabras de la Secretaria 1 y amante suya, no descarta esa afirmación con la que convive (no hay que morir) aún. Sin embargo, y mientras vive, eso resulta una condición de imposible cumplimiento. Soporta, y sostiene la espera en la cuerda floja. Ahí, donde se camina haciendo equilibrio sin caerse, hasta que.Ahora, con mayor seguridad, se conoce claramente al jugador que juega a jugar. Pero al cambiar el resultado, se presume saber que el tiempo no transcurre. -Señores, dejemos de medirnos con reloj.En la SALA(c) hay personas que asignan tal importancia a las palabras y se reconocen en “todos” sus efectos pasando a un estado inaudito ‑al menos para ellos‑ con solo decirles alguna (putearlos).El Ministro IV reflexiona, y mientras, da una larga mirada al cartel. Carraspea. Los interesados (podemos ser nosotros), probablemente no lo sepan. Porque el interés por la respuesta se origina en el conocimiento de la pregunta. Y el único camino es conocerla. JAMÁS SE ha visto que alguien no muera y que por esa causa no siga viviendo.Rigoli, oficiando de Presidente de los Ministros que están reunidos, enérgicamente, toma el folleto. Está ofuscado y parece cansado, desganado. Aún faltan puntos de la Guía sobre los que pronunciarse. Los puntos sugieren más de lo que indican. Quizás confunden.En realidad se sentía lejos del propósito inicial que lo alentó para acudir al “Aleman” Pérez. Es fácil recordar, todavía, lo que contó al principio de la reunión. Infatigable y con incertidumbre, leyó que el nuevo punto era “Como llegar a los interesados potenciales”. En fin, lo primero que consideró en su caso, es que alguien puede no morir, y por ese motivo, seguir viviendo. Abruptamente le pide al Ministro Ladula que prosiga. Lo hizo con la esperanza de que diga lo que diga lo dijera breve y claramente. Le alcanzó el folleto.Ladula aparenta ser concreto y pletórico. Dueño de un haras llamado “La libertad no se comparte”. Por alguna razón, o algo por el estilo, o porque por algo será, le tocó hablar. Mira el Folleto, y aunque nada dice, el punto reza “LAS PERSONAS DEL EQUIPO”. El debería haber confesado que ese tema lo enternecía. A tal extremo, que sin arrebatos, sin premoniciones y despojado de toda estrategia, afirmó que el equipo humano es de vital importancia en un Plan. Ya sea espiritual o de cualquier otro tipo. Es en este aspecto, en el que los potenciales interesados (y/o leyentes), centran su atención aborigen. Ya que para ellos (leyentes y no lectores), varias personas, deben formar parte del equipo. Aún cuando no fuera necesario. Ladula estaba absolutamente convencido de esto, era un neuma de esta profunda convicción. Aunque no lo estuviera diciendo, aunque pensara esto en silencio, y mientras, simulaba leer el folleto.Todavía Ladula, no ha dicho una sola palabra a la audiencia ministerial. Esta está expectante. El decidió que los elegiría (para leyentes) por las habladurías de cada uno.Es obvio que la elección se refiere a los futuros integrantes del equipo. Ese era el Punto. Nadie más que él conocía la decisión.Tampoco se había preguntado que era lo que el equipo debía hacer y tampoco se había mencionado nada acerca del objetivo.Sin embargo Ladula tenia una decisión tomada y sabía como elegir a las personas.Solo había meditado sobre la cuestión. Nada había dicho todavía. Ladula reconocía que ese criterio para elegir a las personas abría un gran espectro y se imaginaba eligiéndolos. El método era simple y consistía en escuchar mirándole los propios discursos. Es infalible escuchar hablar a alguien mirándolo porque inmediatamente sobreviene una imagen con sus propias palabras. La Persona al hablar, pasa a ser el doble textual de si mismo (literalmente es el otro otro del otro)[1].Ahora bien, luego de estas breves consideraciones realizó una lista imaginaria de personas deseadas para que fueran incorporadas al Equipo.Vemos a Ladula simular un pensamiento más cuando en realidad está dejando correr el silencio unos instantes y entonces dice-Tarzán de los monosEstamos hablando del inefable hombre de la selva.Ese indio inglés y Lord de aquel País, que curiosamente, reconoció su estirpe porque pudo regresar de la selva. En realidad, había recorrido un camino especial, singular. Su vida, nada sencilla y llena de dificultades, es muy conocida hoy por hoy. Sin embargo, su imagen (la verdadera) ha sido distorsionada por el cine mudo. Sin duda su mejor versión fue hecha con palabras. Era practico y carnicero. Sus propios amigos fueron las víctimas preferidas a la hora del almuerzo, y a la hora de casarse, regresó a la madre patria. Los demás miran a Rigoli y luego a Ladula.Rigoli reconoció con voz eufórica que Ladula había tenido una brillante idea en ese punto. Se refirió al listado imaginario. A tal punto se había entusiasmado, que se permitió sugerir la inclusión de una persona de su conocimiento llamada Gandulfo Facinetti. Es un falso negro engreído, que (por supuesto) nació en la pampa chata. Su madre lo parió en silencio, una mañanita nublada y en el rancho de un campo alquilado. Mientras tanto, en la cocina de aquel hogar, su padre miraba el horizonte por la ventana. Esa línea que va de punta a punta de la mirada y permanece en el mismo lugar. Succionado por la problemática (el padre de Gandulfo) llegó a comprobar que el horizonte en su persona no producía ningún efecto. Si uno se desplaza hacia delante el horizonte continua ahí (en donde se lo ve), y si retrocede, sigue en el mismo sitio (en donde se lo ve). Al ser un buen nativo, el padre de Gandulfo, concluyó que moverse era algo inútil (esto se le reveló como una rebeldía). Lo peor es que esta creencia (suya) lo mantenía parado en la misma posición desde muchos años atrás (mirando por la ventana, se entiende). A lo que hay que agregar que el padre de Gandulfo toda su vida había escuchado preguntar porque la vida puede tener o no tener horizonte. Y para que elegir algún camino si el horizonte siempre está ahí, es uno solo y no se mueve. Francamente cansador. Inadvertido del hallazgo que había caído en su cabeza, jamás llegó a enterarse del descubrimiento.Lo anterior fue la causa por la que Gandulfo creciera con la mirada “como” su padre, puesta en el horizonte. Pero mientras eso ocurre y sin saber cosas más importantes, Gandulfo aprendió mucho del juego de las bolitas. Sin saberlo (al estilo de su padre), siguió el camino de los vivos(F) hasta limites insospechados.Advertido de la inalcanzabilidad del horizonte y paradójicamente, por saberlo, logró éxitos increíblemente inútiles como fumar abajo del agua.Sin embargo, las dudas persistieron e insisten con su vida. Más aún, se pasaron infectando a su mujer y a su hijo. Cuando intentó pasar la línea del horizonte quedó atrapado en la paradoja.Ladula se detuvo y el silencio duró brevisimos instantes.LOS Ministros aplauden al unísono. Ruvhinni sigue palmeando sola. Ella considera que se trata de una historia maravillosa. Se seca las lágrimas. La versión la hizo llorar. Cuando dijeron que era un falso negro se le puso la piel de gallina.Esos son los temas de la Patria, emergentes de la sabiduría que tiene el hombre mirando el horizonte. No puede evitar derramar más lagrimas.Otro de los Ministros se hace lugar. Comparte con Rigoli la idea y dice que le gustaría incorporar al cabezón Davidin. Sinceramente cree que debe ser otra de las personas convocadas. Recuerda que lo llamaban así con el diminutivo deforme de David (que era el nombre de su abuelo paterno).  Recuerda que profesaba y comulgaba la religión humilde de criar canarios cantores y amarillos. Los alimentaba con huevo duro para que el color no se esfumara de entre las plumitas. Recuerda que, vivió en un chalet ostentoso, mezcla rara de museta y de mimí. Recuerda que se peinaba con gel los costados del cabello, y según sus propios dichos, porque así embadurnado podía penetrar mejor en la vida. Recuerda que era utópicamente feliz y de vez en cuando cantaba algún tango.Recuerda que se consideraba un comunista de hecho. Recuerda haber portado la mirada con el gesto de quién tiene enfocada la visión del destino del mundo, por eso recuerda que siempre remataba sus discursos con un puñetazo sobre la mesa. Y que luego explica que eso era el punto final (del discurso) puesto en la realidad. Recordó que tenía la débil manía de repetir que los pobres solo dejarían de serlo el día que fueran ricos y los sufrimientos (el de los pobres) se terminarían de una vez por todas. Tenia el énfasis que se adquiere de cantar tangos, y recordaba al cabezón acusando a los ricos de la pobreza de los pobres. Recuerda su gran honestidad intelectual al dudar de aquella figura, y que su convicción (quizás de tanto repetir la acusación) empezaba a flaquear, eso también es recordado.Era en aquel tema donde se le presentaban algunos baches, recordó también. Recuerda su reflexión en caso que aquello fuera posible (que los pobres se convirtieran en ricos y los malos en buenos). Recuerda que la idea de la riqueza causando la pobreza (y la maldad la bondad) empezaba a destrozar su concepción de los acontecimientos, y lo abrumaban serias dudas acerca de esas confusas explicaciones.Recordó que al final solo hablaba frente al espejo y ante los gerentes de Banco. Que reiteradamente preguntaba si había acontecimientos que ocurrieran sin una causa que los provocara.Recuerda que no era bueno en matemáticas y las consideraba la herramienta esencial de los ricos. Recuerda que hasta dejó el colegio en su repudio. Recordó el desprecio y rechazo por las ciencias y recuerda que siempre decía que los científicos estaban a las ordenes de los capitalistas, y que mientras suman, te van/la/van/do el cerebro.Ladula, apresurado, nombra a Carlitos. Argumenta brevemente que es otro de los que no se puede prescindir. Que es Gardel cantando la vana música del grillo y que convierte los bolsillos vacíos de la plusvalía en manifiestos que circulan por Europa. Gratis.Que siempre la gente envidia la facilidad con que Carlitos revolea los pensamientos mas encumbrados en los bares, en los comités y en todas las esquinas vacías. Que llegó a donde se propuso y sin otro consuelo para su pobre corazón. Que sin embargo, buscó irremediablemente la riqueza del espíritu que es riqueza igual y al fin de cuentas. Que eso significó para él una empresa difícil y jamás lo negó. Pero se rindió.  Que ya convertido en una figura famosa, se pudieron escuchar versiones que lo tenían envuelto en todo tipo de habladurías. Propias y ajenas. Que sin embargo, los méritos de sus logros, resultaron inobjetables hasta el día de hoy.Ruvhinni hace gestos con su mano derecha. Resulta increíble, en la mirada de sus pares, que esta mujer (ya mayor) pretenda aparentarse como una colegiala. Sigue pidiendo la palabra. Lo logra.Dice como mujer primero y madre después, que siente el deseo irresistible de incluir como persona del equipo al Pato Donald. Pone cara de inteligente, mientras espera el consentimiento de sus colegas (los demás Ministros). Sabe que ese gesto puede ser interpretado como una torpeza mayúscula, y de mal gusto, o resultar un acierto de su selvática ocurrencia. Ella cree en eso que desea, sinceramente.El coro de Ministros no se hace esperar, y como en tantas otras ocasiones, le pide a esta mujer que explique su moción. Expresa gestualmente un combo combinado con monosílabos, en un protolenguaje moderno, ideográfico y de adivinador adivinado. La Ruvhinni quiso decir que se piense en una persona convertida en el Pato Donald. Una persona que vive, mostrando los deseos de aletear y sin volar nunca (los deseos de pasar las fronteras por ejemplo). Una persona que es esa sensación de /parecer como si fuera/. Una persona convertida un pato modelo que llegó a reemplazar a próceres en muchas patrias de los alrededores.Ese que tiene una familia, costumbres y problemas (y sin dejar de ser un pato dibujado). Con los componentes de vida que son idénticos a los de los demás, iguales a la gente que nos rodean. Ese Pato Donald, que en definitiva, son los otros. Aquellos con los que no se intima, ni se intercambia un saludo en toda la vida (la propia o la de ellos). Los que pasan por ahí y vienen por allá, aparecen en televisión, en el cine, en las fotos de los diarios, en las historietas y por último en los avisos fúnebres. Con los que no se habla, ni ellos con nosotros, y sin embargo, nos cruzamos y hacinamos (en verdad es lo que hay). Se puede elegir a uno de ellos sin mirarlo, no hay diferencias. Todos son el Pato D. en todas partes. Su presencia está en todos las escenas donde aparece y, es (al mismo tiempo) idéntico a sí mismo. Todos los que son, son el Pato Donald. Ruvhinni, mientras solloza, seca sus lagrimas. Ladula por su parte, rápidamente y con gesto adusto, señala que no es inadecuado que en un Equipo haya alguien encargado de los trabajos sucios. Por esa simple razón, sostiene que habría que incorporar a Patricio Flores. Su aporte, exactamente concurre, cuando hay una traición que satisfacer.Es una herramienta ausente. Es la antiherramienta. Es el sacaclavos. Es un indicador de que toda felicidad está amenazada. Patricio Flores es el condimento que no alimenta. Aquel que solo el mal olor delata como si fuera un presagio /de mezclarse con otras especias/ y por su consistencia vistosa. Es el tipo solo vistoso y de etiqueta, “in maniquí”. El que da la señal al cómplice de (la trampa) que el plato (un ejemplo) está servido (con veneno) para el comensal elegido. Es la marca en el naipe. Flores juega la jugada tramada. Y en ella orienta, con sus mas insignificantes y perfumados gestos, a la víctima. Su empresa es conducirlo por el camino hasta convertirlo em‑presa. Flores es lateral y vive “al costado de”.Luego, después de un rato de silencio, Ladula se prepara para seguir diciendo y argumenta otras convocatorias convenientes para completar ese Equipo.Pepe Luis porque es un mutante de extrema sagacidad que en ocasión de caer en sus propias trampas deja al observador atento una enseñanza de esa emergencia. Destaco su agenda rara y muy voluminosa en cuyo contenido no hay compromisos. La emergencia es que algunos eventos no han ocurrido y otros han pasado.Otra emergencia son los empleados que trabajan en su huerto, el lider se hace llamar Glaucon y el grupo que lo sigue son actores de teatro independiente. Dicen conformar una elite racional. Dicen ser expertos en lógica, juicios falsos y falacias tautológicas. Dicen tener gran habilidad para sortear entre los presentes todo tipo de falsedades y al mismo tiempo dejar de lado las verdades. Esto es así porque en las desmesuras de sus parlamentos (los textos de sus libretos) soslayan impunemente a ambas.Al empezar una pausa final, Ladula, traga un sorbo de agua. Luego, y mientras va repasando la atención del auditorio, recalca la importancia de convocar el equipo de Kennedy y el Clan de las bermudas. Destaca la fascinante atracción provocada por este conjunto de figuras y subfiguras de funcionarios con promesas perennes de provocar los milagros que se necesitan. Cualquier tipo y color. Son los protagonistas usufructuantes del poder de siempre. (La voz del estadio en OFF) -Señores y señoras. Ladies and Gentleman……con ustedes…LOS POLITICOS…Aplausos y aullidos. Vivas y vitores. Gritos artificiales de estupor y albricias.Pues aca están, estos son. Son las llaves que hacen las llaves sin que haya puertas que abrir (el costo innecesario es la razón virtuosa de su existir). Son la carne puesta en la escena simulada del poder dominante. Son los encargados de pasar revista en el “burdel”. Aplausos y más risas.Rigoli interrumpe y corta el extenso discurso de Ladula. Carraspea.Trata de completar el impulso de comentar los puntos de la Guía.Trata de ser rápido y breve, pero sustancioso.Trata de terminar con la tarea iniciada en otra FAZ(d) de esta historia. Lo que se apreciará si se ve lo que resta acontecer. Se lee, también.Rigoli, intempestivamente, pregunta a la Secretaria 1° si tomó nota de todo, y de todo lo que se ha dicho, hasta ahora.La Secretaria 1° contesta con seguridad y aliento a dentífrico. -Palabra por palabra, serrr.Rigoli, decidido, se acomoda en el Sillón de Presidente y observa que el punto siguiente es la “Historia del proyecto”. Rigoli recuerda que la historia es una versión literaria del pasado. Recuerda que todo empezó en una escuelita de provincia. Recuerda a la maestra enseñando la foto de Maria y de Maria Eva. Y luego al hijo de la directora pasando con la bandera en alto. Recordó que es la misma que llevan los abanderados del presente. Esto debe entendérselo desde el recuerdo.Hay que hacerlo desde los franceses y los holandeses, desde los indios y hasta las indias bellas.Pensativo, piensa en las indias llenas de barro y con olor a humo de las tolderías.Exactamente, con la borra de la primitividad entre sus muslos. Luego los ingleses y siempre los españoles. ¿Recordará quienes fueron los verdaderos pioneros?.También debe tenerse en cuenta lo que ocurrió sin que se supiera lo que entretanto sucedía y por estos lares. Así también es lo que ocurre en la versión oral. Y después textualizada. En una palabra, recuerda el hecho convertido en palabras. A esta condición, muy comentada y no aclarada, se agrega la continua dinámica del discurrir de los hechos (a posteriori). El hecho no empieza en el hecho mismo, se origina en los dichos que lo representan (dicho sea de paso). Recordó que ASÍ se escribe la historia.Ahora es así, se actua a y en consecuencia de las palabras del prospecto, los manuales operativos, los diagnósticos, las recetas, las sentencias, las reglas y las normas, los mandamientos, las ideas en general, las creencias en particular, los dogmas, los reglamentos, las leyes, las ordenes, los designios, los ideales y sus ideologías, las recetas de cocina, el récord y los antecedentes, el prontuario, el curriculum vitae, las noticias, las malas lenguas y las habladurías, la Biblia, el Coram y el Torat, el tarot, el horóscopo y la carta natal, la doctrina en general, los refranes y los consejos de Martín Fierro, las máximas, las mínimas, las frases celebres y los chistes de barrio.En fin, se parece a la actuación del actor para quién la vida es a partir de las palabras (la parición oral pero al revés). Rigoli se preguntó cómo habrá sido al principio. Cuando no existían las palabras. No tuvo ninguna conclusión ya que no había noticias por la ausencia de palabras. Recuerda una versión literaria…”encontrose los restos de un hombre que vivió 26.000 años atrás” (siempre es un texto). Sin palabras no hay historia, y porque no decirlo, sin palabras no existe el pasado. Sin embargo, el olvido es una condición instalada en el principio, antes del primer acto. Antes del único y singular momento inicial, nada se sabe. Nadie recuerda nada. El olvido inicial es necesario para que se recuerde lo demás.Para nunca más volver. En realidad, y sin saber que sentido tienen los hechos vividos, parecen los causantes de este acto.Recordar, lleva inexorablemente a dar una versión literaria de la historia, y escribirla, materializará el plan. Otro punto de la Guia se refiere al “Tiempo transcurrido desde su origen”, y sugiere las acciones actuadas.En este punto se suele preguntar y contestar al mismo tiempo cuanto ha pasado desde el último Big‑Bang. Que novedades ocurrieron desde entonces.Una pregunta cuya respuesta es la pregunta que da la respuesta a la pregunta. ¿El tiempo existe?….(Alguién se rasca la cabeza).Por fin trata de apurar la cuestión que se alarga demasiado. Le pide al Ministro Cantilo que continue exponiendo. Los otros puntos de aquella Guia, parecen en extremo simples, y uno en particular, promete el lucimiento personal de Rigoli. Y aunque no sabe bien adonde se conduce con ese discurso, acumula consignas y conclusiones o especies de comentarios, como en este caso hasta parece que está diciendo algo familiar. Por fin, se encargó de hacerlo ,y finalizar de una vez por todas, con el punto “Como se han integrado los diferentes miembros del equipo”.Las personas del equipo, como siempre, son inscriptas con palabras y porque integrar el equipo siempre fué un pre-texto. Consiste, simplemente, en ser nombrado. Figurar en la lista.Encajar en el modelo.Y representado en un organígrama.Y resultar dotado de lo requerido.Y luego de redondear aquellos conceptos buscó el siguiente, con brios.Al verlo, vió el punto “Los Principales problemas planteados”; veamos…En verdad no hay soluciones para los problemas con jerárquias porque su importancia radica precisamente en que no tienen solucion…Está claro que conocer la dificultad solo ocurre cuando se la sabe superar aunque luego se disimule.Rigoli, por fin, encuentra la oportunidad de finalizar con la parodia conocida del re‑conocimiento.Lo que deviene a traves de Rigoli es, en definitiva, la conciencia singular que el universo tiene de si[2]. Rigoli mira uno por uno a los Ministros y les comunica que no quedan más puntos que exponer. Comenta, ligeramente, que lo interesante, de ahora en más, es retomar la tarea realizada por todos. Los Ministros hablan en parejas y sobre temas distintos. Llenan la sala, con el humo de los habanos y cigarros traidos de Cuba. La mesa con pocillos de cafe traido de Brasil y Ecuador. Y también con “bolsitas” de azucar impalpable de Colombia. En los oidos apoyan los TE celulares de USA. Todos hablan español. Rigoli mira el cuadro, cierra el folleto, y se retira del recinto. 

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ALGUNA PARTE/ ALGUNA FAZ



[1]…” Que sostiene el utilitarista Parfit? Simplemente que no hay personas. Lo que hay, para él, es solo una suma de procesos corporales y mentales a los que “unificamos” metafóricamente con el nombre de “personas”, como si “detrás” de ellos hubiese una sustancia que los sostiene. Pero “la persona” no es mas que eso: una metáfora…mi discurso”.

[2] Monteiro Lobato, la Reforma de la Naturaleza y la Llave del Tamaño hasta nuestros días. El Pato Donald y Patoruzito. La Razón de mi vida. Federico García Lorca. Salghari y/o Sandokan. Amhegino. Conrado Nalé Roxlo. Arthur Miller. Tennese Willians. Descartes. La Odisea y la Ilíada. La República de Socrates y el Estagirita. Poncho Negro y Calunga. Tarzan de los Monos. Horacio Quiroga y La gallina degollada. El Manifiesto del Joven Marx. Kant. Alf Ross. Marcuse. Merlo Ponty. Cesare Pavese. Dante Alighieri. El Príncipe y Maquiavelo; su primo‑hermano Silvio Frondizi. Los caballeros del Rey Arturo. Las de Barranco. Sor Juana Inés de la Cruz. Garcilaso de la Vega. Rubén Dario. La Isla Misteriosa y 20.000 leguas de viaje submarino. Falkner. Malraux. Camus. Henry Miller. La Oratoria de Demostenes. Flores robadas en Quilmes de los jardines de Jorge Asís. Libertella. Ling Yu Tang. Mao Tse Tung  acerca de su practica y a proposito de su contradiccion. La suerte de Sartre (está echada). La Biblia. Macedonio Fernandez. Grombrowich. Los prospectos de todos los medicamentos que he tomado. Kelsen. Carlos Cossio. Levy Straus. Chinoy. Vance Pakard. Heminguey doblando campanas en Key West. Don Quijote de la Mancha. El licenciado Vidriera. Charles Dickens. El Matadero de Echeverria y su consecuencia (el Fiord). Tennesee Willians. Oliverio Girondo. Jadier Poncela y el gusano de Wimpi. Cadícamo. Discépolo. Tejada Gómez. El poeta Negretti. Los discursos de Perón. Karl Marx. La zorra y las uvas. Rodolfo Walsh y la muerte de Rosendo. Hamlet. A puerta cerrada. Las Aguilas negras. Poncho negro y el indio Calunga. La cautiva. Vargas Llosa y la señorita de aquel lugar. Gabriel Garcia Marquez. Balzac. German Leopoldo Garcia y su gata literaria. Guzman el enfrascado. Osvaldo Lamborghini retrocediendo a sebregondi. Poemas algidos de Piri Lugones. Marcuse. Sebreli. Las mil y una noche encuadernada por Aguilar en cuerina verde. Freud. Lacan. Fredidurke. El Miami Herald. El Clarin. La Nacion. El Mundo. La Opinion. Las Bases y puntos de partida de Juan Bautista Alberdi. Ilya Pregogine. Albert Eisten. Victor Massuh. Bergson. Don José de San Martin. Faustino Sarmiento. Upa. Platero y yo. Las rimas de Gustavo Adolfo Becker. Lope de Vega y su calle en Devoto. Relatos pornograficos de autores anonimos. El fin de las certidumbres. La cabaña del Tio Tom. El Inmortal de Jorge Luis Borges. El poema del Mio Cid. Quevedo. Gongora. Las coplas de Manrique. Wesker y Raices. Sopa de Pollo. Las Fabulas de La Fontaine y de Esopo. Robin Hood. Una Historia de la lectura de Manguel. Selecciones Readers Digest. La Fija. Ricardo Piglia. Ruben Dario. Ortega y Gasset. Jose Ingeniero. Gino Germani. Vosotras. Los discursos de Peron y Evita.George Steinmer. 

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Marzo 10, 2007 at 6:21 pm (General)

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